GESTIÓN DEL EGO

Cuando se comienza a trabajar en el mundo del fútbol hay que tener en cuenta un factor que aparecerá en el camino mas pronto que tarde: este factor es el «ego». A lo largo de tu carrera como agente te encontrarás con jugadores que creen que están por encima de donde realmente están en ese momento de su carrera como futbolista.

Esta gestión del ego ha de comenzar pronto por parte de los propios clubes y de los agentes que trabajan con los jugadores jóvenes, manteniendo conversaciones con ellos y trabajando con sus padres. Nosotros no podemos evitar la importancia mediática y la repercusión que tiene el fútbol en todos los ámbitos, pero sí podemos trabajar junto al entorno del futbolista para que éste tenga los pies en el suelo.

En el ego o el protagonismo desmedido tenemos un factor fundamental a trabajar y que ya hemos nombrado, que es el entorno, en un primer momento la familia y mas adelante la familia, los amigos y en algunos casos…los agentes. Pero a este tema del entorno le vamos a dedicar su propio capitulo.

Dentro de la gestión del ego hay que trabajar la gestión del éxito, saber ganar pero también saber perder. Y tener en cuenta que no solo es ganar, el proceso a través del cual se llega a la victoria es muy importante, ya que en ese proceso vendrán las mejoras técnico-tácticas del futbolista, así como la mejora en la gestión emocional y progresión psicológica del mismo.

Ademas de saber ganar hay que saber gestionar la presión, no solo la del propio equipo, sino la que tiene el futbolista al tener que competir con un compañero por el puesto. Esto ha de canalizarse de manera positiva para que no afecte de una manera negativa ni a su vida deportiva, ni a su relación en el vestuario y por supuesto, que no derive en un ego desmedido.

Cuando trabajamos con un profesional del fútbol tendremos que hacer frente a ese ego y ayudarle a trabajar dentro de la realidad, nosotros como profesionales no podemos entrar en la deriva a la que se puede dejar llevar un futbolista. Tenemos que analizar la realidad y generar las oportunidades para que desarrolle su carrera de una manera objetiva. Unas falsas expectativas pueden llevar a hacer que ese ego se vuelva incontrolable.

Siempre opinamos que los caminos del asesor y el futbolista han de tener la misma dirección, trabajar ambos en un mismo sentido y con un mismo fin, que es encontrar el mejor equipo de la categoría donde mejor desarrolle su actividad, ayudandole a elevar su suelo temporada tras temporada para llegar a lo más alto.

Con todo esto lo que intentamos transmitir a los que queréis ser agentes, es que el futbolista siempre os va a transmitir que su nivel es altísimo y que tiene que jugar ya en la élite, o si esta en un equipo y no juega, que el entrena el que mejor y es el que mas nivel tiene; pero que tú, como profesional, tienes que valorarlo fríamente y ver si se corresponde con la realidad.

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